La instalación del artista mexicano Carlos Amorales llegó a la Fundación Casa de México en España para convertir sus escaleras de acceso en un escenario inmersivo cubierto por miles de mariposas y polillas elaboradas con papel negro.
La obra, titulada Nube negra, fue creada en 2007 y forma parte de la investigación que Amorales ha desarrollado alrededor de los sistemas de representación, la colectividad y la percepción. Su característica principal es la utilización de numerosas figuras que, al distribuirse sobre el espacio, generan la sensación de estar frente a un movimiento colectivo.
La instalación provoca una combinación de belleza e inquietud. Aunque las mariposas están hechas con un material sencillo, su gran cantidad y la forma en que ocupan el espacio producen un efecto visual que transforma por completo el entorno y genera una experiencia sensorial para los visitantes.
Uno de los aspectos más importantes de Nube negra es que cada montaje puede ser diferente. La escala de la obra puede variar y llegar hasta aproximadamente 30 mil piezas, por lo que su apariencia depende del espacio en el que se presenta.
Con esta exposición, la Fundación Casa de México ofrece al público una experiencia en la que la repetición de una misma figura adquiere una nueva dimensión y plantea una reflexión sobre la multiplicidad, la colectividad y la manera en que percibimos nuestro entorno.





