La presidenta Claudia Sheinbaum anunció una inversión de 20 mil millones de pesos durante su sexenio para el saneamiento y restauración de los ríos Atoyac, Lerma-Santiago y Tula, con el objetivo de beneficiar a 25 millones de personas en 10 estados del país.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria informó que entre 2025 y 2026 ya se han destinado 2 mil 500 millones de pesos para iniciar las acciones de recuperación de estos afluentes, considerados por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua como los más contaminados de México.
Sheinbaum explicó que el proyecto busca garantizar resultados permanentes mediante la construcción y operación continua de plantas de tratamiento, además de evitar que los ríos vuelvan a contaminarse.
Entre las principales acciones se encuentran la construcción de drenajes marginales para captar aguas residuales antes de que lleguen a los cauces, la instalación y rehabilitación de plantas de tratamiento, la implementación de humedales como sistemas biológicos de descontaminación, la eliminación de tiraderos de basura, el desazolve de ríos y trabajos de reforestación.
La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, detalló que el programa contempla 93 proyectos de saneamiento en las cuencas de los tres ríos. El Lerma-Santiago, con una longitud de mil 360 kilómetros, beneficiará a habitantes del Estado de México, Querétaro, Guanajuato, Michoacán, Jalisco y Nayarit; el río Tula atenderá zonas del Estado de México e Hidalgo; mientras que el Atoyac favorecerá a comunidades de Puebla y Tlaxcala.
Bárcena señaló que los objetivos centrales del programa son mejorar la calidad del agua, restaurar los ecosistemas, prevenir inundaciones y reconectar a la población con los ríos mediante la recuperación de espacios públicos.
Por su parte, el director general de Conagua, Efraín Morales, informó que la primera etapa del saneamiento del río Atoyac registra un avance del 85 por ciento, con obras de colectores, plantas de tratamiento, desazolve, reforestación y la eliminación de cientos de descargas contaminantes y tiraderos de basura.
En el río Tula, las acciones presentan un avance del 62 por ciento, e incluyen el retiro de 110 mil metros cúbicos de lirio acuático, la instalación de estaciones para monitorear la calidad del agua, fumigación en comunidades ribereñas y la rehabilitación de infraestructura para el tratamiento de aguas.
En tanto, la primera etapa de los trabajos en el río Lerma-Santiago alcanza un avance del 90 por ciento, con obras de desazolve, construcción y modernización de plantas de tratamiento, instalación de paneles solares para garantizar su operación continua, reforestación de más de 2 mil 800 hectáreas y la creación de espacios públicos para el disfrute de las comunidades.





