Un poderoso terremoto de magnitud 7.8 sacudió este lunes el sur de Filipinas, dejando al menos 32 personas fallecidas, más de 130 heridas y varios desaparecidos. El sismo tuvo su epicentro frente a la isla de Mindanao y provocó un pequeño tsunami que obligó a evacuar comunidades costeras.
Las zonas más afectadas fueron la provincia de Sarangani y la ciudad portuaria de General Santos, donde se registraron derrumbes, daños estructurales y apagones. En la localidad montañosa de Glan, al menos 13 personas murieron debido a deslizamientos de tierra provocados por el movimiento telúrico.
El terremoto ocurrió a las 7:37 horas locales y causó daños severos en escuelas, viviendas, comercios y edificios públicos. Equipos de rescate continúan trabajando entre los escombros en busca de personas atrapadas, mientras las autoridades mantienen vigilancia por posibles réplicas.
Las alertas de tsunami se activaron en Filipinas, Indonesia y otros países de la región después de que se registraran olas de hasta un metro en algunas costas de Mindanao. Sin embargo, horas más tarde el riesgo disminuyó y las advertencias fueron retiradas.
El presidente Ferdinand Marcos Jr. ordenó la suspensión de clases en las áreas afectadas y movilizó a las agencias de protección civil para atender la emergencia. Este es el terremoto más fuerte registrado en Filipinas durante 2026 y uno de los más devastadores en años recientes.
Ubicado dentro del llamado Anillo de Fuego del Pacífico, el archipiélago filipino es una de las regiones con mayor actividad sísmica del mundo, donde terremotos y erupciones volcánicas son fenómenos frecuentes.





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