Cortina d’Ampezzo, Italia.– La esquiadora mexicana Sarah Schleper volvió a escribir su nombre en la historia del deporte nacional tras finalizar en la posición 26 en la prueba femenil de Super-G, una de las disciplinas más exigentes del esquí alpino, celebrada este 12 de febrero en la pista de Cortina d’Ampezzo.
Schleper registró un tiempo de 1:31.27 en una competencia marcada por la complejidad del trazado y la alta velocidad, factores que provocaron que varias competidoras no lograran completar la bajada. La mexicana partió con el número 43, cerrando el grupo de salida y enfrentando la presión de competir al final de la lista.
Más allá del resultado, la participación de Schleper adquiere un significado especial al tratarse de sus séptimos Juegos Olímpicos de Invierno, una marca histórica en el esquí alpino que refleja su longevidad y constancia en la élite internacional.
La experiencia fue aún más simbólica al compartir esta justa olímpica con su hijo, también integrante de la delegación mexicana, consolidando un capítulo familiar dentro del máximo escenario deportivo invernal.
Aunque no se ubicó en zona de medallas, la actuación de la esquiadora destaca por su resistencia, técnica y capacidad para mantenerse competitiva tras más de dos décadas de trayectoria. Su historia continúa siendo un referente para niñas y mujeres mexicanas que buscan abrirse camino en disciplinas poco tradicionales para el país.
Con cada descenso, Sarah Schleper reafirma que su legado trasciende los resultados: representa perseverancia, pasión y el espíritu de superación que caracteriza al olimpismo.




