El Departamento de Justicia de Estados Unidos agradeció este miércoles al Gobierno de México su colaboración en la transferencia de 37 fugitivos mexicanos, quienes ya se encuentran bajo custodia de autoridades estadounidenses y enfrentan diversos cargos criminales federales en distintos puntos del país.
De acuerdo con un comunicado oficial, los detenidos enfrentan acusaciones que incluyen narcoterrorismo, apoyo material a organizaciones terroristas extranjeras, tráfico de armas, tráfico de personas, lavado de dinero y múltiples delitos relacionados con el tráfico de drogas.
“El grupo incluye prolíficos contrabandistas de personas, violentos traficantes de armas y presuntos miembros de peligrosos cárteles de la droga”, señaló el Departamento de Justicia. Entre las organizaciones mencionadas se encuentran el cártel de Sinaloa, el cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el cártel del Noreste (CDN, antes Los Zetas) y el cártel del Golfo (CDG), así como otras estructuras criminales como La Línea y la extinta organización Beltrán-Leyva.
La fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, calificó la acción como “otro logro histórico” en la estrategia de la administración del presidente Donald Trump para combatir a los cárteles del narcotráfico.
“Estos 37 miembros de los cárteles, incluidos terroristas del cártel de Sinaloa y del CJNG, ahora enfrentarán la justicia en territorio estadounidense por los crímenes cometidos contra el pueblo estadounidense”, afirmó.
Bondi añadió que el gobierno estadounidense continuará trabajando con sus socios internacionales para garantizar “justicia rápida e integral” contra integrantes de organizaciones designadas como Terroristas Extranjeros.
Por su parte, el director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Kash Patel, destacó la cooperación bilateral entre Estados Unidos y México, y aseguró que las agencias de seguridad continuarán trabajando de manera conjunta para frenar a los cárteles del narcotráfico, traficantes de armas y grupos terroristas.
“La importancia de esta transferencia es innegable. Estos fugitivos enfrentarán la justicia por delitos que han propagado violencia, amenazado la seguridad pública y devastado familias”, subrayó.
En tanto, el administrador de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terrance Cole, agradeció el apoyo del Gobierno de México y reiteró que la agencia seguirá impulsando, junto con aliados nacionales e internacionales, el desmantelamiento de los cárteles, la interrupción del suministro de fentanilo y la protección de vidas en Estados Unidos.





