La Asociación Mexicana de Proveedores de Estaciones de Servicio (AMPES) advirtió que la imposición de aranceles a productos importados provenientes de países con los que México no tiene tratado comercial provocará un encarecimiento del equipo utilizado en las gasolineras, lo que impactará los costos del sector.
“La mayor parte de los equipos que se utilizan en las estaciones de servicio son importados. Tenemos la misión de tratar de fabricar en México”, señaló Ricardo Quiroz Hernández, presidente de la AMPES, durante una conferencia.
Por su parte, Gerardo García, integrante del consejo directivo del organismo, explicó que los cambios en la política arancelaria global ya están teniendo efectos en el sector. Detalló que, en semanas recientes, los equipos para el despacho de combustibles provenientes de Estados Unidos registraron aumentos de entre 5 y 8 por ciento, cuando hasta 2025 el incremento anual se ubicaba entre 3 y 5 por ciento.
Aldo Vargas, consejero de la AMPES, afirmó que el aumento de gravámenes a productos importados de países sin tratado comercial con México tendrá un impacto directo, ya que gran parte de la cadena de suministro depende de China. Indicó que este escenario podría reflejarse tanto en el traslado de costos a los precios de productos y servicios, como en una menor inversión para la apertura de nuevas estaciones de servicio.
En tanto, David Hernández Martínez, secretario del organismo, precisó que 80 por ciento del equipo utilizado en las gasolineras es de origen extranjero.
No obstante, Mauricio Boué Iturriga, también consejero de la AMPES, aclaró que el impacto no será generalizado, ya que la mayoría del equipo proviene de Estados Unidos, país con el que México mantiene el T-MEC. Explicó que, bajo las reglas de origen del tratado, estos equipos tienen arancel cero, aunque si contienen componentes de Asia, sí pagan una parte proporcional del impuesto.
De acuerdo con la AMPES, el sector hidrocarburos registró un crecimiento estimado de entre 5 y 8 por ciento durante 2025, impulsado principalmente por las áreas de operación y mantenimiento. Sin embargo, la construcción de nuevas estaciones se desaceleró debido a la transición regulatoria tras la desaparición de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y la creación de la Comisión Nacional de Energía (CNE).
Pese a este panorama, Quiroz Hernández manifestó optimismo para 2026, sustentado en la disposición de los empresarios gasolineros para cumplir con la normativa y en el acompañamiento que brinda la AMPES para mejorar la eficiencia operativa.
El organismo destacó que el sector enfrenta más de 100 requerimientos regulatorios al año, derivados de la supervisión de instancias como la CNE, la ASEA, el SAT y la Profeco.
Ante este contexto, la AMPES reforzó sus programas de capacitación y apoyo técnico, con el objetivo de garantizar la trazabilidad, calidad de los combustibles y controles volumétricos, en línea con la estrategia nacional para combatir el mercado ilícito de hidrocarburos.
Para 2026, la asociación estima un crecimiento de hasta 8 por ciento, el cual dependerá del entorno regulatorio y de la evolución del contexto internacional.





