Nueva York / Ginebra. El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió este martes que la captura del ahora depuesto presidente venezolano, Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos representa un “peligroso precedente” que podría socavar el marco del derecho internacional y elevar las tensiones globales.
Guterres, a través de su portavoz Stéphane Dujarric, expresó profunda alarma por la operación militar estadounidense que ejecutó ataques en Caracas y otras zonas de Venezuela, resultó en la salida forzada de Maduro y su esposa Cilia Flores del país y llevó a que ambos sean juzgados ante un tribunal en Nueva York.
La ONU señaló que estas acciones “socavan un principio fundamental del derecho internacional” al utilizar la fuerza contra la integridad territorial y la independencia política de un Estado soberano.
En su pronunciamiento, la organización instó a la comunidad internacional a mantener el respeto irrestricto a la Carta de las Naciones Unidas y advirtió contra una escalada mayor del conflicto que pueda repercutir más allá de Venezuela.
Oficina de Derechos Humanos: “Hace al mundo menos seguro”
La portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, Ravina Shamdasani, señaló desde Ginebra que la intervención “manda la señal de que los poderosos pueden hacer lo que quieran”, y destacó que la acción militar ** “no solo no es una victoria para los derechos humanos, sino que daña la arquitectura de la seguridad internacional”**.
Shamdasani recalcó que la rendición de cuentas por violaciones a los derechos humanos no debe buscarse a través de intervenciones militares unilaterales que contravienen el derecho internacional y advirtió que la situación de inestabilidad y militarización que podría seguir “solo empeorará” las condiciones en Venezuela.
Reacción global dividida y llamados al diálogo
La advertencia de la ONU se suma a un debate internacional intenso sobre la legalidad de la intervención estadounidense. Mientras países como China y Rusia han exigido la liberación de Maduro, en Europa y otros bloques políticos se discute la legitimidad de la operación y su impacto sobre la soberanía estatal y las normas multilaterales.
Expertos en derechos humanos de la ONU también han condenado la acción de Estados Unidos, calificándola como una violación deliberada de los principios fundamentales del derecho internacional y advirtiendo que normalizar este tipo de intervenciones podría desestabilizar no solo la región, sino todo el sistema global.
El organismo reiteró su llamado a que el futuro de Venezuela sea determinado por su propio pueblo a través de mecanismos pacíficos, respetando la soberanía y los marcos legales internacionales.





