Todos en alguna ocasión hemos escuchado los términos Sugar Daddy y Sugar Baby, mismos que se han popularizado con el paso de los años y que han despertado duda o curiosidad entre cada vez un mayor número de personas. Quizá haya quienes aún recuerden la primera ocasión en que este término apareció en sus vidas, pudo haber sido mediante las redes sociales, en los noticieros, durante algún programa de revista o incluso en alguna conversación.
Ambos hacen referencia a dos personas con características muy específicas, el primero de ellos define a «un caballero moderno», bien parecido, exitoso, que lleva una vida de lujos, vive experiencias excepcionales, cuenta con recursos económicos abundantes y que está buscando a alguien con quien compartir estos momentos en común y, si así lo desea, disfrutar de una relación abierta. En el caso de la Sugar Baby se refiere a una mujer, con frecuencia joven, que está dispuesta a intimar con alguien de forma permanente con el objetivo de obtener a cambio un apoyo económico y así cubrir alguna necesidad material.
Este tipo de personas se han vuelto cada vez más comunes en las sociedades modernas sin importar el país del que se trate, sin embargo, existen particularidades que hacen de cada caso un tema aparte. Un ejemplo claro es México, país que se caracteriza por tener la mayor cantidad de Sugar Daddies en toda América Latina, solo por detrás de Argentina. Siendo la Ciudad de México y Guadalajara, urbes con una intensa actividad económica, las ciudades en donde se concentra la mayor cantidad de ellos residen.
De acuerdo con Philip Cappelletti, CEO y Cofundador de la aplicación MySugarDaddy, estos personajes son principalmente hombres de negocios «con redes de contacto impresionantes y que siempre tienen algo que hacer. De hecho, al contrario de lo que muchos pueden pensar, estos hombres buscan una Baby para ser sus mentores. Es decir, las hacen parte de este mundo y les ayudan a abrirse muchas puertas”, declaró en entrevista con El Heraldo Digital.
Cappelletti destacó además que ser esta figura no es para todos los hombres, ya que se trata de cuestión de poder adquisitivo, exclusividad y estilo de vida. Sin embargo, en América Latina este tipo de personajes van a la alza, y tan solo de 2019 a enero de 2021 el número de usuarios que se encuentran en búsqueda de este estilo de vida se incrementó a más de 1 millón 250 mil personas en la app. Tan solo en México existen 135 mil (el 27% del total) de usuarios activos registrados como Sugar Daddies.
Pero, ¿cómo y cuándo nació la aplicación? «Yo tenía la idea de la aplicación hace como dos años en Alemania, donde empezamos en el mercado, el tema creció en Europa. Y hace como tres o cuatro años fuimos a Latinoamérica, en donde tenemos un éxito muy fuerte«, destacó el cofundador y CEO de la aplicación MySugarDaddy, quien celebró el alcance que se ha obtenido en México, país en el que «hay muchos clientes.»
La compañía se fundó en 2010 como una página fue en internet, destacó Cappelletti, mientras que fue hace dos años cuando iniciaron en el mercado de las apps. El éxito no tardó en llegar y pese a la pandemia de Covid-19 el directivo y su equipo pueden presumir de nunca haber dejado de crecer y de expandir desde el inicio sus horizontes:
«Ahorita somos alrededor de 4 millones de miembros activos y en Latinoamérica un millón aproximadamente. Hemos crecido mucho y México es un mercado que creció bastante y es el más grande de Latinoamérica,» declaró.
Philip Cappelletti aclaró que para un Suggar Daddy destaca por ser un hombre que lleva un estilo de vida bastante exclusivo, disfruta de un estándar de ocio muy elevado mientras viaja por el mundo e intenta conquistar a jóvenes. «Se le identifica por ser un galán de buen humor, de buenas maneras y que sabe cómo tratar a las mujeres, además de relajado.»
Cappelletti refirió que, de acuerdo con los datos que reveló una encuentra reciente realizada a los usuarios de MySugarDaddy, el 30% de las usuarias buscan una relación de largo plazo con un Suggar Daddy, la cual puede ir desde uno hasta dos años en promedio, periodo en el que se frecuentarán durante varias ocasiones al mes. Este tipo de relación destaca «por no ser fuerte como una relación normal, es más abierta y sin estrés. En donde ambos se llevan muy bien, quieren compartir experiencias juntos, viajar juntos y disfrutar la vida.»
Vía El Heraldo de México





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